Vetusta Morla en Oviedo
Sin categoría 18 de septiembre de 2009

Ayer, al fin, pude ver a Vetusta Morla en directo y además en mi ciudad.
No suelo hacer crónicas de conciertos -ni siquiera en EVMocio- porque opino que los conciertos están para disfrutarlos, y no para contarlos (es tan dificil expresar lo que se siente en un buen concierto…), pero con este tenía que hacer una excepción.
Los chicos de ‘Vetusta Morla’ abarrotaron la Plaza de la Catedral con una gran parte de públicoentregado que cantó casi todas las canciones (algunas eran nuevas), al que ofrecieron un recital con lo más granado de su album ‘Un Día en el Mundo’, así como algunas canciones nunca grabadas aun.
Quizá se le podría buscar algún pero al sonido, que pecó durante la mayor parte del concierto de unos bajos demasiado altos, que en algún momento me resultó hasta molesto (aunque no sé si se percibiría en el resto de la Plaza, yo estaba muy cerquita del escenario).
La verdad es que esperaba mucho del concierto de este grupo y, a pesar de esos detallitos, ha valido la pena. Nos vemos en el próximo.
De ‘giras OT’ Vs. música
Música 17 de septiembre de 2009
Ya he hablado aquí -y en otros sitios- mucho de la tan traída y llevada crisis en la industria musical, pero no se cansa uno.
El caso es que las recientes fiestas de S. Mateo en Oviedo me han servido para ver algunas cosas sobre las que reflexionar. Cierto es que en unas fiestas pagadas con dinero público (solo eso ya daría para discutir largo y tendido) es entendible que haya un poco de todo, pues al fin y al cabo hay que intentar que haya una oferta musical variada que pueda interesar a personas muy diferentes.
El caso es que uno de los días de esas fiestas, la estrella era la ‘gira Operación Triunfo’. A continuación, un concierto de Youssou N’Dour. Llegué demasiado pronto, así que hube de tragarme buena parte de la ‘ejecución’ de la enésima promoción de triunfitos. Lo que más sorprende de todo no es lo mal que cantan los muchahos, ni su pésima pronunciación en inglés, ni la poca pasión que ponen unos músicos consagrados a servir de base de karaoke, tampoco que destrocen con impunidad a Coldplay, Antonio Vega y lo que se les ponga por delante. Lo que más sorprende son los alaridos de éxtasis del público cada vez que empieza o termina una canción -juro que durante un buen rato creí que eran pregrabados-. Cualquier orquesta de las que se pasean todos los veranos los pueblos españoles tiene un repertorio más completo, y unos intérpretes más solventes y motivados. Pero no han salido por televisión. Al terminar el recital de despropósitos, desbandada casi general en la Plaza. Pocos sabían quién era Youssou N’dour.
Así es la realidad musical. Sólo dos días antes, la programación festiva política nos dejó otra ocasión para constatar lo aborregada que está la masa con respecto a la música. Tocaban PigNoise -la misma noche que WarCry-. Los chicos hacen un punk-pop sin grandes pretensiones, y hace dos años ya habían tocado en el mismo contexto y el mismo recinto. Entonces éramos apenas 150 personas y reconozco que en aquella ocasión me lo pasé bien. Ahora éramos tranquilamente 10 veces más, y la media de edad apenas pasaba de los 15 años. Los chicos de Pignoise ya no enlazan canciones a ritmo de vértigo (sus nuevos fans necesitan darle al litro y ‘socializar’), ni hacen guiños a Ramones, porque ninguna de esas niñas con los mofletes o los pechos pintados con el nombre de su cantante, sabrán nunca quienes son Ramones.
Tenemos la música que nos merecemos.
